Cuando uno cree que sube, uno baja. Cuando cree que cae, luego sube. La vida en general es un columpio de poca monta. Depende de uno poder medir la velocidad con la que va o saltar y dejar todo atrás, aunque creo que eso es de cobardes.
La foto la tomé al lado de la casa de N en Tarapoto.
1 comentario:
Cada uno de nosotros debemos darnos cuenta que, a lo largo de nuestra vida, encontamos tal variedad de acontecimientos, emociones, sentimientos y vivencias al punto tal que podemos sentirnos ricos; y esa riqueza es propia, la llevamos por dentro. Sin embargo, somos nosotros y nadie más los que decidimos qué adquirir, qué desechar y qué velocidad adoptar cuando estamos a ese columpio que, ciertamente, no es otra cosa que la "vida" misma.
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